miércoles, 16 de junio de 2010

Vuelta a los Bosques: Llegamos!!!

Y si, finalmente llego el día, domingo 13 de Junio de 2010.

Arrancó la mañana tempranito, alrededor de las 8:30 la niebla y la humedad hacían que prácticamente no se vieran siquiera las sierras. Así fue que por teléfono nos pusimos en contacto con Seba para ver que hacíamos. Yo, personalmente, estaba más para quedarme durmiendo y almorzarme una picadita, que para arrancar para Cerro Leones.

El barrio de Cerro Leones está alejado unos 10 Km. del centro de Tandil, de ahí almorzarme una picadita con originales embutidos tandileros.

Volviendo al hecho Cerro Leones se convertiría en esta oportunidad en el epicentro de la Tercera Edición de La Vuelta de los Bosques, una contrarreloj en pareja que prometía ser tan interesante como intensa con sus 53 Km. de extensión sobre la cadena de tandilla que a la sazón tiene ya 2.500 millones de años y permítanme decirles que nosotros nunca la habíamos rodado, dato no menor.

Para las 9:00 de la mañana acepté la idea de ir a ver como estaba todo, les recuerdo que las condiciones climáticas no eran las mejores, con mucha niebla y humedad y lluvias intermitentes que no habían aflojado desde el día anterior, Ojo!! Pero no se preocupen... la temperatura también era baja.

Así fue que nos registramos y una vez que tuvimos los números y el kit de corredor, en el que sobresalían una botellita de Powerade y un alfajor Guaymallen, encaramos cual padrón electoral los resultados del sorteo, no para ver en que mesa votábamos, sino para ver el orden de largada... 69 de 76... lindo para los nervios... por lo menos íbamos a tener una hora de diferencia en la largada con los que largaban primeros... Pero sí había un punto a favor, si había zonas complicadas, que las iba a haber, ya se habría formado la huella.

Cabe aclarar a esta altura del relato y tanto para adelantarles el final como para darles una idea de lo que fue la prueba que fuimos la pareja N° 1.

Bueno, así fue entonces que, cerca de las 13:30 largamos. Con una aceleración tan inusual como infantil de mi parte encaramos la primer subida que a poco andar nos dimos cuenta que iba a ser extensa y digo a poco andar porque no podíamos divisar en esta primera instancia del trayecto donde terminaba.

Por un momento supusimos que ya estábamos llegando al Cristo Redentor de los Andes, limite con Chile en la provincia de Mendoza y que se ubica cercano a los 4.000 m.s.n.m... pero no. Después de aproximadamente 6 Km. de interminables subidas y pequeñísimas bajadas el viento se puso de nuestro lado y pudimos agarrar el ritmo que habíamos buscado desde el mismo momento en que bajamos la rampa.

Con una muy leve cuesta en descenso y el viento casi a favor mantuvimos por algunos kilómetros una velocidad que oscilaba entre los 28 y 32 Km./h ya habiendo llegado a los 16 Km. de carrera entramos en una especie de serrucho gigante en la que una tras otra se fueron sucediendo las subidas y bajadas con viento lateral, cuando por fin, doblamos a la izquierda y encaramos otro de los tramos con el que suponíamos tendríamos viento a favor... este si parecía ser nuestro momento, excepción hecha a que el piso parecía tener adhesivo de contacto y que nosotros íbamos con las ruedas desinfladas, tanto es así que sucesivamente primero yo y luego Seba paramos a verificar que no hubiéramos pinchado.

Ya llegando al Km. 23 nos encontramos con el primer inconveniente serio, mi compañero cae tendido con un calambre que lo tiro de la bici, aclaro que esta sensación dolorosa causada por un espasmo muscular involuntario que, si bien rara vez es grave, supuso para un desafío de esta magnitud una demora bastante escasa, solo un par de minutos, tiempo más que suficiente como para que los músculos de la pierna izquierda de mi coequiper se recompusieran.

Una vez nuevamente en carrera y luego de remontar el ultimo tramo de la loma a pie para favorecer la irrigación sanguínea en las por demás adoloridas piernas nos montamos nuevamente en las bicis para encarar la bajada que nos conduciría al sector del barro, escuchando en ese mismo momento consejos varios de otros participantes acerca de cómo minimizar el dolor “-trabá la bicicleta...”, confieso que en ese momento pensé, de que me sirve trabar la bici si el dolor lo tengo en la pierna y no en la horquilla. Y agrego, encima yo no era el acalambrado, ni quiero saber lo que pensó mi compañero.

Volviendo a la bajada que nos deposito en la zona del barro, esto si que merece un capitulo aparte, en ese momento si que agradecí haber largado ultimo, la huella no estaba del todo firme aunque sin embargo estaba claro por donde rodar, a los costados el barro estaba sumamente liquido abonado por la lluvia del día anterior, pero sin dejar de pedalear, pudimos llegar del otro lado.

Si, no podía ser tan sencillo, al compañero se le desacomodo la bici y tuvo que bajar el pie, al menos no fue como en S. A. de Areco donde bajo el pie y el barro le llego a la rodilla.

Anécdotas aparte, me pregunto como habrá sido transitar ese tramo en primer lugar y me lo pregunto por dos motivos, el primero por la extremada liquidez del barro y el segundo porque la verdad transitar primero es una experiencia que no conozco. Bueh! Ya lo lograremos.

Luego del barro vino un tramo donde pudimos rodar bien, por favor entiéndase que bien no es ni cercano a lo que es rodar en el KDT, lo que pasa que con la referencia que teníamos hasta ahora rodar en pasto corto era casi como pedalear en un billar, y así fue que fuimos “bien” hasta que encaramos los últimos 14km y nuevamente permítanme comenzar un nuevo capitulo.

Con el mismo declive suave que nos había permitido rodar alrededor de 30km/h ahora nos encontramos con ese interminable falso llano en subida con viento en contra y como era de esperar, casi como la frutilla del postre, finalizando en subidas que nuevamente se nos hacían eternas.

Llegando ya al Km. 51 y a menos de 2 Km. para la meta encaramos la ultima subida, una de las más intensas con mucha piedra suelta y nuevamente sucumbimos al calambre, pero esta vez quizá de una manera un poco más violenta. Seba quedó tendido en el piso con ambas piernas completamente acalambradas y según sus propias palabras sin ninguna posibilidad de flexionarlas.

Confieso que esta contracción súbita de los músculos de sus piernas hacia peligrar su integridad por partida doble, en primer lugar, como es casi obvio, su salud muscular y en segundo, sin duda, la posibilidad de que mis Diadora terminaran perdidas en los confines de su humanidad con un piolín que en su extremo visible contaría con una etiqueta identificando al ejemplar derecho y al izquierdo.

Luego entonces de una brevísima intervención medica que ayudo a Seba a elongar superamos a pie los últimos metros y encaramos la bajada que nos conduciría directamente hacia la meta, mi compañero paso en ese momento de ser el tipo más, por llamarlo de alguna manera, cauteloso, a ser el Greg Minaar de Primera Junta, les confirmo que bajo a toda velocidad esas pendientes que no estaban nada bien rondando los 50km/h pero como caballo que vuelve al pago no dolió nada y aceleramos todo lo que nos dieron las piernas al grito de “Pulpería!!!!” Establecimiento gastronómico que como en cada carrera o entrenamiento nos esperaría a la noche para celebrar, con empanadas, provoletas, choripanes y cazuelitas de pollo y carne el hecho, no menor, de haber terminado enteros, sin caídas ni roturas.

Encaramos así los últimos 50 metros en una pequeña subidita que nos depositaria debajo del arco de llegada el que cruzamos juntos... y de la mano.

30 cm. después del arco, tal como mencionaba en el párrafo anterior, la subidita depositó a mi compañero que esta vez cayo tendido con ambas piernas acalambradas al tiempo que quien suscribe no emitía ningún sonido tratando de metabolizar el esfuerzo extremo que habíamos hecho y el logro que sumábamos a nuestro humilde pálmares.

Minutos después cuando volví en mi me daría cuenta casi en simultaneo con mi coequiper que los reiterados calambres habían sido causados por la pérdida de líquidos y sales minerales, como consecuencia de un esfuerzo prolongado que podrían haber sido minimizados si nos hubiéramos clavado la segunda caramañola de Gatorade en vez de olvidarse de que el cuerpo necesita hidratación para una carrera de estas características!!!

Como a la media hora y ya encarando hacia el auto a cargar las bicis en busca de la preciada ducha caliente confieso que empecé a disfrutar ese esfuerzo sobrehumano, agotador y gratuito que nos deja el grato sabor del deber cumplido y de haber podido terminar nuestra primer Vuelta a los Bosques y ahora si parafraseando a Las Sabrosas Zariguellas QUIEN NOS QUITA LO BAILADO!!!

Antes de despedirme hasta el próximo relato quiero, como se ha hecho una costumbre, agradecer a las dos integrantes no ciclistas de nuestro Team, Romi y July y esta vez además, hacer extensivo el agradecimiento a Los Viejos, Dorita y Edu que se prendieron y se bancaron estoicos el clima para vernos llegar.

Eso si, como no somos como el Indio que hace 74 años que vive del aire, en el entretiempo entre nuestra largada y la llegada, los miembros no ciclistas de este grupo comando, le entraron a todo tipo de vituallas entre las que se contaron unos patys y unos choris acompañados de una gaseosa.

Porque si hay algo que rige el destino de los seguidores del MTB Gourmet es que nunca esta de más una pintoresca comidita para celebrar los logros propios... o ajenos!!

El resultado... El resultado es anecdótico, en cualquier caso solo para los libros les confirmo que el tiempo oficial fue de 02:40 Hs para los 53,68 Km. Y que tal como nos lo propusimos no le hicimos sombra al “Cobra” Di Lorenzo y Walter Pérez (Uno Campeón Argentino de Rural Bike y el otro Oro Olimpico en Beijing 2008) que terminaron el mismo circuito en 01:32 Hs.

Un fuerte abrazo para todos.

1 comentario:

Unknown dijo...

Agregar algo a este relato, en el que debo reconocer me rei y se me llenaron los ojos de lagrimas, seria un pecado...
Los que entienden algo y solo algo, de lo que Mr. Hyde escribio en este post me van a entender.
Para mi lo mas importante fue que nos contuvimos, esperamos, escuchamos y seguimos creciendo como equipo...si...ademas llegamos.
Al que se le cruce el comentario.."que par de putos estos dos..."lo invito a recorrer con nosotros una carrera de la magnitud de la del domingo y en las condiciones de ese domingo...si despues de esto lo sigue pensando es un alienigena.
Me sumo al agrdecimiento a todo el quipo que acompaño a MTB GOURMET, por la paciencia y el aguante.
Por ultimo, tambien le quiero agradecer al ciclismo...porque sin el...esta amistad, la cual valoro muchisimo, no existiria.
Abrazo enorme.